Eric Genao o la Seducción de un Mundo Absurdo y Cruel
Confiar en el futuro del arte dominicano no es pecar de optimista incurable. Es sencillamente comprobar que van madurando talentos jóvenes quienes permiten ya apostar sobre su porvenir como artistas valiosos y creativos.
Entre ellos, se encuentra Eric Genao que expone actualmente en la Galeria Arawak Provisto de una formación profesional de arquitecto-generalmente muy positiva para la carrera en artes plásticas y egresado también de la Escuela Nacional de Bellas Artes, después de una estancia de dos años en Europa ha confirmado las promesas expresadas desde sus años estudiantiles. Su participación en la XVI Bienal Nacional de Artes Plásticas fue sobresaliente, allí sus pinturas, en nuestra opinión, eran candidatas a un premio… que no se le otorgo. La exposición individual de Eric Genao se imponía….
Este pintor, oriundo de Samana, presenta una secuencia de “Transfiguraciones”-pinturas y (dos) dibujos – muy interesantes para el descifraje de sus imágenes, además de una pulcritud de oficio notoria. El mundo absurdo y cruel, que conforma los “mecanismos” en mutuacion, de Eric Genao, se va tropicalizando, incrementando su barroquismo, curveando sus estructuras, acalorando sus iluminaciones.
En una sustanciosa introducción, Soraya Chahin escribe que Eric Genao “nos ofrece unas imágenes deformes y compungidas, laceradas y agobiantes, que su fina destreza provoca pervivir con una extraordinaria belleza que solo recordamos en las sombrías líneas kafkianas de La Metamorfosis”. Esta asociación muestra como, dentro de un mismo contexto de surrealizacion, mutaciones y onirismo, puede variar una interpretación. No “leamos” en las Transfiguraciones pictóricas de Eric Genao el mensaje de desesperación, degradación y destrucción que trasmite la novela de Kafka.
El artista dominicano nos propone una mezcla de organicidad y de mecanicismo que a la vez se diferencian y se enlazan según fenómenos metamórficos, que animan extrañamente los objetos inanimados, que convierten órganos de la anatomías humana – dedos, ojo, corazón en objetos y parte de una maquinaria. Pero el proceso, por sadomasoquista y monstruoso que sea, es también regenerador, creando nuevas e inquietantes formas de vida, fuentes indisociables de malestar y seducción.
Indudablemente la pintura de Eric Genao se presta para las fantasmagorías del espectador.
La mirada puede ser también eminentemente plástica, llevada por las sutiles armonías del color, el eslaboramientos de los elementos, el refinamiento de la pincelada, la matización de los tonos, antes de estar impresionada por la fuerza de la tercera dimensión (…puntas aparentan querer perforar la tela), y una luminosidad encendida, punto focal en la composición, da la ilusión de hallarse tras el lienzo.
Ahora bien, es difícil no pervivir en esas combinaciones de signos – raras veces ignotos – un cuestionamiento sobre la civilización actual, sobre la era de la violencia o al menos de la amenaza rondante. Cadenas, espadas, tubos, piezas metálicas no identificables se imbrican con sugerencias ovoideas, corazones, venas, nervios o pupilas…
Por el contario, el mensaje podría ser relativamente optimista: gracias a la maquina, el hombre tiene salvación, siempre habrá una vida, una especie, una formula para combatir la erosión del tiempo.
Además, brotan detalles de fantasía, muy próximos al humor como las soguitas inútilmente amarradas o los cuerpos escamosos y tornasoleados. Queremos mencionar igualmente, aparte de cierto parentesco estilístico con tendencias orgánico-constructivistas de la pintura española y Latinoamericana, la obvia admiración que Eric Genao siente por el surrealismo de nuestro artista. Ivan Tovar.
No podemos concluir sin hacer mención del éxito que ha tenido la exposición de Eric Genao: prácticamente todas las obras han sido adquiridas. Sigue, en estos primeros días del año, el periodo de bonanza para el arte dominicano, y, lo que consideramos alentador, la receptividad creciente del publico frente a trabajos no tradicionales ni necesariamente complacientes. El ejemplo de Eric Genao y la calidad de su pintura deben incentivar a los jóvenes encauzados por las vías del talento, del estudio y de la investigación.
LISTIN DIARIO – Martes 8 de enero de 1985 – Pagina 8-B
Arte Dominicano
Eric Genao en la Galería Imagen
La Galería Imagen reanuda sus actividades de sala de exposiciones con una muestra de dibujo y de pintura de Eric Genao, nos alegramos de su reintegración, pues este centro de arte represento desde su apertura inquietudes renovadoras. La Galería cambio de local para ocupar en la Avenida Pasteur una casa entera, espacio amplio y organizado de manera a programar simultáneamente exposiciones, actos culturales y enseñanza artística. Recordamos la excelente exposición de graba do del artista puertorriqueño Antonio Martorrell y un panorama muy completo de carteles cubanos.
Ahora bien la Galería Imagen persigue fines de difusión que no se identifican con nuestro mercado “preferencial” de obras de arte. Y Bernardo Prats, uno de los directores de Imagen, con razón eligió apartarse momentáneamente de las actividades publicas hasta que las circunstancias sean mas propicias y le permitan presentar exposiciones conformes a su postura estética y que estima significativas para el desarrollo de nuestras artes visuales.
Ello no implica una actitud anticonformista gratuita que favorezca corrientes exóticas, mayormente tecnológicas o conceptuales, sino la plena conciencia de que una sala de arte haga de orientar y de descubrir nuevos talentos en vez de reforzar el “status quo”. La Galería Imagen siempre se intereso en lanzar a jóvenes artistas, respaldo a los miembros del Grupo Seis –actualmente en España- y ahora exhibe la muestra pictórica y grafica de Eric Genao que salió recientemente para Madrid.
Eric Genao pertenece a esta generación brillante de Bellas Artes, integrada por Alonso de Jesús Cuevas, Alberto Montilla, Cinnamón, Barón Arias, Alberto Ulloa, Kuma, Héctor Rodríguez, jóvenes artistas prometedores, que se están especializando en el extranjero. Este grupo se apasiona por la investigación y por encontrar sus valores estéticos y técnicos propios.
El expositor de Imagen combina en sus composiciones graficas el dibujo y la estampación. Sus variaciones vegetales se distinguen por la matización de los grises, por la distribución de módulos-ritmos que diseñan estructuras interiores ligeras y móviles. Observamos una configuración dibujistica, preocupada en construir conjuntos de formas orgánicas. Todavía es una concepción reiterativa, superficial y decorativista, pero sin duda la limpieza de la ejecución y el espíritu de búsqueda perfilan a Eric Genao como temperamento inquieto, deseoso de liberarse del academicismo y cuidadoso en el tratamiento de la tinta.
El mismo cuidado se observa en la vertiente pictórica de Eric Genao que nos gusto menos que su expresión grafica y sin embargo acusa una mayor intensidad en los medios e intenciones plásticas. Leemos efectos de atomización y de cristalización de la figura en base a una fragmentación del motivo y a una escala cromática estudiada que reunifica mosaicos irregulares y multitonales. Es evidente que el pintor trabaja aquí un mensaje metafísico, el hombre y su lugar en el universo. Quiere flexibilizar la construcción y al geometrizacion con aplicación y ambientación del colorido y mediante la modulación de las curvas.
Como suele producirse, las dimensiones de los cuadros son excesivamente grandes y las interrelaciones formales no están perfectamente dominadas. Pero es un trabajo interesante y serio que podemos seguir con atención, esperando una evolución más personal y concluyente que surgirá durante la estadía de Eric Genao en España.
LISTIN DIARIO-Lunes 19 de febrero de 1979-Pagina 13-A
ARTE DOMINICANO
En Casa de Bastidas Eric Genao despliega su talento.
El arte abstracto sigue ganando puntos. Actualmente las mejores exposiciones de la ciudad se suscriben a un lenguaje pictórico no figurativo. No creemos que sea simple coincidencia. Los expositores son jóvenes, y crece, en la nueva generación, tanto una tendencia abstraccionista como el rechazo de encasillarse dentro de la figuración y de un determinado “ismo” con excepción del eclecticismo.
Ellos ponen en movimiento sus energías, sus pulsiones subconscientes, sus esquemas estructurales, pocos preocupados de ajustarlos a formulaciones descriptivas y representativas de la realidad externa.
Ahora bien, en esos mundos peculiares y a veces emparentados, se alojan signos y símbolos, vinculados al entorno tropical por la forma y el color, vinculados también a las fuentes culturales propias-con un alentador resurgimiento del léxico precolombino-.
Tampoco descartaremos el hecho de que se emiten reiteradas advertencias para que la gente joven evite mutilar su talento, lanzándose a la comercialización y la complacencia: investigar, dibujar, pintar “abstracto” implica desprendimiento en nuestro medio artístico y el desafío a los gustos dominantes.
Nuestra única aprehensión reside en el peligro del facilismo gestual y graffitista. En tal caso, la formación, el estudio y la sinceridad intervienen para orientar la evolución.
Es obvio que ese peligro no concierne a la vez dentro de una rigurosa vigencia de los movimientos plásticos contemporáneos y explora la iconografía multisecular. El pinta sensaciones, construcciones, señales, llevado por sus conocimientos técnicos y sus referencias intelectuales. Y nos agrada como expresa sus convicciones y su autodefinición: “Esta muestra, mas que un símbolo es un intimo y atrevido intento de abrazar el arte, la filosofía y la historia. Dura prueba para el pensamiento y el espiritual como el hecho de crearla”. Meta abiertamente ambiciosa y plenamente lograda del punto de vista de la comunicación estética. Manuel Mora Serrano tiene total razón al calificar esta exposición de “esplendorosa”.
La muestra se presenta en el gran salón de exposiciones de la Casa de Bastidas, y ese local corresponde a su justa medida, mientras usualmente para individuales de pintores jóvenes es demasiado imponente y “exigente”. Allí, la obra de Eric Genao cabe perfectamente. Más aun la amplitud permite el despliegue adecuado de prácticamente tres años de trabajo, sobresaliendo en cantidad el 1988. Es obvio que, en ese artista de precoz madurez, la búsqueda no se detiene: observamos un proceso continuo de transformaciones estructurales, de variantes geométricas (siendo Eric Genao otro ejemplo de la “geometría sensible” latinoamericana) y de modulaciones cromáticas.
Sabemos que el expositor de Bastidas es a la vez un profesional de la pintura y de la arquitectura. No cabe duda de que esa información dirige nuestra atención hacia ciertos elementos de los cuadros: la composición, la construcción, el espacio, las medidas interiores. Dentro de una gran diversidad, los planteamientos formales se caracterizan por una síntesis de energía, y de lirismo, de configuraciones mayormente cerradas y de fondos abiertos, se morfologías recortadas, ensambladas y mutuamente absorbidas. Casi siempre una estructura matriz, que sea ovoide, alargada o pluridireccional, constituye el “núcleo” del cosmos de Eric Genao. En torno al modulo o al eje, interviene entonces la jerarquía de los planos, del as líneas, de los fragmentos. Y como todo buen arquitecto, el cuida tanto el acabado de los detalles como el diseño global y las proporciones.
La pintura de Eric Genao podrá ser simple en el sentido de que “comunica” inmediatamente con el espectador, transmitiendo armonía, equilibrio y agrado perceptivo-a pesar de no caer nunca en la complacencia-, provocando el encantamiento y la seducción a partir de la reflexión estética que traduce. No obstante, la segunda mirada o lectura revela la complejidad de una expresión verdaderamente vital, dotada de una simbología múltiple. La formación pluridisciplinaria-que incluye la tecnología-, la estancia prolongada en Europa- existe una evidente afinidad del artista dominicano con ciertas modalidades de la contemporaneidad pictórica española-, las inclinaciones personales-entre las cuales se destaca la curiosidad humanística-explican la frecuencia de una poesía… de signos industriales, de piezas mecánicas, de referencias citadinas. Los “aspectos esenciales del arte y la historia”, su preocupación por producir una obra actualizada, según la propia profesión de fe del creador, lo sitúan naturalmente en su época, en un contexto de civilización próxima al segundo milenio.
Al mismo tiempo, notamos una ambigüedad que vuelve la obra todavía más interesante. La evocamos ya al vincular dos registros, aparentemente opuestos como la poesía y la tecnología. Otra zona de signos/símbolos devuelve a un Eric Genao caribeño cuya pintura manifiesta calor, sensualidad, acentos orgánicos.
Sin demagogia cultural, ese trabajo bellamente elaborado-a nivel de una factura impecable-lleva la impronta del mestizaje y de la negritud en playas de colores profundos, mediatizados y umbrosos, de la magia y el sincretismo en “objetualizaciones” misteriosas y portadoras de instrumentación ritual, de la “memoria” prehispánica remontando a la grafía taina. Los dos lienzos fascinantes –nuevamente concordamos con Manuel Mora Serrano-, que funden abstracción y reminiscencia identificable, lechuza, danza en Chacuey, se arraigan en vivencias, fauna y ceremoniales de una realidad mitificada, aborigen y afroantillana. Desde que el contemplador los descubre, se hace difícil pasar a otras telas, sin detener la mirada, atraída por efectos ópticos casi hipnotizantes.
“Mas allá de los Símbolos”, exposición demostrativa de mucho talento y oficio, confirma a Eric Genao como valor sobresaliente de la pintura dominicana.
LISTIN DIARIO-VIERNES 29 DE JULIO DE 1988-PAGINA 10-B
ARTE DOMINICANO
Una excelente exposición de Eric Genao…tal vez la mejor
Por Marianne de Tolentino
Si nos preguntaran cuales han sido las características del mejor arte dominicano en los últimos meses, creemos que la respuesta no seria difícil: el repunte de la abstracción, el retorno morfológico y espiritual a las fuentes precolombinas. Por supuesto habrá habido algunas excepciones sobresalientes fuera de esas propuestas, pero son las dominantes y el aliento nuevo que ha pasado por nuestra plástica. Basta citar las exposiciones mas recientes, algunas finalizando, otras empezando: Rhadames Mejía en “La Galería”. Manuel Montilla en la Casa de Bastidas. Bustamante en la Galería de Arte Moderno. Eric Genao en Deniel´s. podríamos agregar la individual de un artista muy joven. Julio Valdez en Cultura Hispánica, y recordar que Fernando Varela y Jesus Desangles ganaron Paletas de Oro en el Festival Internacional de Gagnes-sur-Mer, con obras mas asimilables a la abstracción que a la figuración.
Evidentemente, entre los artistas que acabamos de citar, encontramos signos… y títulos que guardan una cierta relación con elementos “conocidos”. Para situar una posición correcta de la pintura abstracta, recordaremos el planteamiento de Leon Degand: “Lo que caracteriza, en su punto departida la pintura abstracta es la ausencia de la característica esencial de la pintura figurativa, la ausencia de la relación de transposición, en cualquier grado entre las apariencias visibles del mundo exterior y la expresión pictórica”.
“No persigue ninguna representación del mundo exterior en sus medio (…), no sabría determinarse en base a tal representación en su espíritu, pues no puede, a no ser mas abstracta y volverse figurativa invocar la logia de arreglo de las apariencias visibles del mundo exterior”.
A esta concepción externada por uno de los más grandes críticos de los años 50, corresponde la excelente exposición del pintor Eric Genao en la galería “Deniel´s”. Antes de abordar el comentario puntual de la muestra, queremos felicitar a Denia Guzmán por el rumbo estilístico renovado que parece seguir su sala y esperamos que pueda continuar en esta vía…erizada de obstáculos, certera en su orientación selectiva.
Eric Genao había puesto individualmente durante el mes de abril en el Museo de Arte e Historia de San Juan de Puerto y escuchamos los mejores comentarios en un medio… que si conoce y practica el arte abstracto. Sin embargo pensamos que la exposición actual supera aun la anterior en su depuración, en su refinamiento, en ese don tan poco común de convertir formatos pequeños…en cuadros monumentales por su fuerza pictórica y su concentración en el espacio. En efecto, mas reducidas son las dimensiones, mayor fama suelen tener de “miniaturizar” un lenguaje., sin embargo hay pintores. Eric Genao esta entre ellos que poseen el don de exaltar en intensidad su expresión y sus composiciones que magnifican la escala real de la tela. ¡Nuestro artista ha elegido formatos modestos y medianos, pero cuantas complejidades de lenguaje y propiedades plásticas!
Nunca dejaremos de alabar al pintor dominicano que recuerda la cultura precolombina y el arte taino. Aunque se extinga———-
———un grupo étnico, casi siempre se perenniza huella cultural: masi sucedió con los ancestros de Quisqueya cuan rico es su legado estético, cuando obvios son sus testimonios petroglificos y cerámicos! Esas primeras preocupaciones plásticas isleñas han de rescatarse en la expresión dominicano de hoy y más en la escritura pictórica neo-abstracta…Eric Genao lo demuestra.
Ahora bien, totalmente opuesto a un indigenismo trasnochado Eric Genao trasciende la herencia signica en sus signos propios. No interpreta. No refiere a alguna representación. El mejor ejemplo de nuestra afirmación talvez resida en lo que el mismo pintor comenta y denomina tridente “símbolo de fuerza y autoridad”, “numero perfecto”. Probablemente mucha gente reclama “lo que quiere decir”. Hay que verlo en primer lugar como un elemento espacio-lineal de la obra que contribuye a conformarla estructuralmente a animarla rítmica y dimensionalmente a enriquecer el repertorio iconográfico. Obviamente sus orígenes morfológicos y simbólicos se remontan a la edad rupestre y es un modo de homenajear el arte ancestral. No obstante su importancia primordial radica en el fenómeno pictórico, grafico, estético al fin. Otra lectura restaría fuerza creativa a la obra corriendo además el riesgo de caer en lo anecdótico.
Para quien ha observado la trayectoria de Eric Genao, se comprueba que exposición tras exposición sus cuadros se eslabonan según una lógica interna, asociación libre y misteriosa para el contemplador común pero perseverante y coherente para quien sabe mirar. El pintor en nuestro criterio, no se abandona a los gestos -¡A veces el quisiera, por ejemplo con lo chorreados pero no es su ruta!- y a las pulsiones inconscientes. El va puliendo, purificando, sintetizando, módulos y espacio que los circundan. Va intensificando y “vocalizando” la luz, desde una nocturnidad profunda hasta una claridad irradiante, atravesando playas de colores saturados. Va alcanzando una muy alta calidad cromática, multitonalizando la monocromía-nos referimos al cantar de los azules y sobre todo de esos rojos fascinantes como gemas. Va combinando logro muy poco lo frecuente, la bidimensionalidad de planos y geometría con una meticulosa y progresiva volumetría que culmina en ______________… tan ignotas como vitales.
Respecto a la expresividad –a veces la abstracción se quiere completamente anónima-, la impronta espiritual y mítica aborigen se siente, se intuye, inspira una atmosfera y un clima envolvente. Simultáneamente-lo hemos notado en otro pintor dominicano muy talentoso preocupado por sus raíces Manuel Montilla- “leemos” la era espacial del presente y del futuro, de los satélites ingrávidos de los viajes intersiderales. O sea que la pintura de Eric Genao globalmente titulada según una clara referencia histórica “497 años después” subtitulada en cada obra –casi- con un vocablo taino consigue una dimensión totalizante acorde con el mejor arte latinoamericano.
…Felicitamos a Eric Genao por esta gratificante secuencia de lienzos excelentemente pintados.
LISTIN DIARIO-VIERNES 29 DE JULIO DE 1988-PAGINA 10-B